D+C Desarrollo y Cooperación (No. 2, Marzo/abril 2002,
p. 11 - 12)

Terrorismo: ¿qué hacer?
Reflexiones de la cooperación alemana
Hans-Helmut Taake

Luego de los atentados del 11 de septiembre, el Instituto Alemán de Desarrollo (DIE) reflexionó acerca de cómo la cooperación alemana debía reaccionar ante la nueva situación. El fruto de esas reflexiones se refleja en el texto que D+C documenta aquí. El autor propone que la cooperación alemana preste más atención a aquellos países con una mala performance en cuanto a cumplimiento de objetivos políticos (derechos humanos, participación, Estado de derecho, política de desarrollo y economía de mercado), ya que justamente esos países pueden conformar un caldo de cultivo para el terrorismo.

I
El 11 de septiembre de 2001 quedó nuevamente claro que la estabilidad política y la seguridad internacionales no pueden ser más definidas sólo a partir de categorías militares. Con la creciente interdependencia de los países y el rápido aumento de los desafíos globales (terrorismo, desarrollo demográfico, migraciones, pobreza, endeudamiento), la definición de seguridad debe incluir también las dimensiones económica, financiera, social y ecológica.

II
En el estudio del Banco Mundial1 del 25 de octubre de 2001 se mencionan las siguientes posibles consecuencias económicas de los atentados terroristas del 11 de septiembre:
- disminución del comercio y el turismo internacionales
- retroceso de las inversiones directas extranjeras en los países en desarrollo, sobre todo en los más adelantados
- disminución de los ingresos por venta de petróleo, debido a la caída del precio del crudo a US$ 17 por barril
- disminución de los giros de los trabajadores emigrantes
- aumento de los flujos de fugitivos
Los países más afectados por esos efectos son: Turquía, Egipto, Irán, Filipinas, Pakistán, Indonesia, Sri Lanka, los países del Magreb y los de Asia Central.
No obstante, también existe un problema metodológico: las consecuencias de los atentados terroristas no pueden ser separadas claramente de las actuales tendencias recesivas de la economía mundial, es decir, que ambos elementos se entrelazan y superponen.

III
Respecto de la cooperación alemana para el desarrollo se pueden extraer las siguientes conclusiones:
1. Debido a la ampliación del concepto de seguridad es necesaria una mayor coordinación de las políticas de cuatro áreas: cooperación para el desarrollo, relaciones exteriores, economía y seguridad, no sólo desde el punto de vista conceptual, sino también en la ejecución práctica. Ello supone asimismo un aumento de la coherencia entre ellas, para evitar la persecución de objetivos divergentes o incluso contrarios. No es posible que mediante la cooperación se persiga el objetivo de aumentar las exportaciones de un país en desarrollo, mientras que con la política económica se impida el ingreso de esos productos a los mercados de los países industriales.
2. Debe fortalecerse a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a las instituciones de la cooperación multilateral, porque protagonistas aislados de la política internacional no pueden responder al calibre actual de los desafíos. También la política de EE.UU. parece ir en esa dirección de alejamiento del unilateralismo y aproximación al multilateralismo. El objetivo debe ser la creación paso a paso de un marco de orden global, que satisfaga las exigencias tanto de la economía de mercado, como las sociales y ecológicas. La seguridad global representa en el ámbito internacional - al igual que en el nacional - un bien colectivo, que debe ser puesto a disposición y financiado con medios públicos, ya sea con aportes de los países miembros o con un nuevo impuesto internacional deducido en origen.
3. La política de cooperación alemana bilateral debe ser fortalecida, tanto en la importancia política que se le adjudica como en su volumen financiero. Los aproximadamente 100 millones de euros complementarios puestos a disposición para 2001 deben ser confirmados y ampliados en los años venideros.
4. La lista del Ministerio Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ), en la que se definen qué países gozan de prioridad, debe ser revisada en vista de los acontecimientos sucedidos. Los criterios para la toma de decisiones son conocidos, pero deben ser sopesados nuevamente en función de la situación política. Nuevamente evaluados deben ser también los cinco criterios tradicionales del BMZ para la concesión de la cooperación (derechos humanos, participación, Estado de derecho, política estatal orientada hacia el desarrollo y marco de economía de mercado). A ello se agrega que la comunidad internacional de dadores de ayuda debe tomar conciencia de que ésta no se puede concentrar más sólo en los países que tienen una buena performance, sino que se debe atender también a aquellos que tienen una mala performance. No obstante, los medios disponibles no puede ser quitados a aquéllos en beneficio de éstos, sino que debe manejarse fondos extraordinarios.
5. En lo que respecta a la relevancia de sus situaciones, en el centro de las reflexiones se hallan los siguientes países:
- Irán: grandes problemas con refugiados, cauteloso proceso de reformas, país potencial partenaire del BMZ.
- Pakistán: grandes problemas con refugiados, muy conflictivo en la política interior, esfuerzos multilaterales para desendeudarlo.
- India: Conflicto con Pakistán por la región de Cachemiria; por otro lado, factor estabilizador en la región.
- Países de Asia Central: vecinos de Afganistán con influencias étnicas en su desarrollo político. Problema: la falta de cumplimiento de los cinco criterios del BMZ.
- Países del Cercano Oriente: sobre todo Israel, territorios palestinos, Jordania, Siria y Egipto: una fuente básica de tensiones entre los países islámicos y Occidente.
- Afganistán: la reanudación de una cooperación regular para el desarrollo es posible sólo después de que se registren profundos cambios en la realidad política y el fin de las acciones militares. A partir de ese momento serán posibles las ayudas humanitaria, de emergencia y para la reconstrucción. La superestructura institucional para esa ayuda debe ser proporcionada por la ONU y la cooperación de cada uno de los países de la Unión Europea (UE) debe ser coordinada por su Comisión (Ejecutivo de la UE) y es aconsejable para el caso recurrir a las experiencias que actualmente recoge la UNMIK (Misión de Administración Provisional de las Naciones Unidas en Kosovo).
6. El Ministerio Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ), debería mantener conversaciones con los países donde existe un potencial terrorista (entre ellos se cuentan varios de los mencionados en el punto 5), invitando a dialogar a todas las instituciones estatales y no estatales de la cooperación que actúan en esos países y que, en parte, disponen de una extendida experiencia en el lugar y conocen la realidad. En esas reuniones se deberían tratar las siguientes cuestiones:
- ¿Cuál es el terrorismo potencial en cada uno de los países?
- ¿Cuáles son los grupos y el entorno de los eventuales protagonistas de actividades terroristas?
- ¿Cuáles son los temas y realidades que eventuales grupos terroristas pueden instrumentalizar para su legitimación o (lo que para ellos es más importante) les proporcionarían una cierta legitimación a los ojos de amplias capas de la población? (p. ej: formas de gobierno autoritarias, negación de posibilidades de participación y diálogo social, opresión de minorías, fracaso de los gobiernos en el combate contra la pobreza, enriquecimiento ilícito y corrupción, supuesta traición a principios religiosos, toma de posición unilateral de países occidentales en el conflicto del Cercano Oriente).
- ¿Cuáles han sido hasta ahora los efectos de la cooperación alemana estatal y no estatal con respecto a los temas y realidades mencionados? (p. ej: adecuación de la cooperación y diálogo con las contrapartes, suficiencia de los esfuerzos realizados para el fomento de la participación y la lucha contra la pobreza.
- ¿Cómo deberían proceder los protagonistas, tanto estatales como no estatales, de la cooperación alemana en los respectivos países para ayudar a superar los problemas que dan una base de legitimación a los grupos terroristas o bien proporcionan a sus actividades una cierta aceptación social? La cuestión central es: ¿qué enfoques de la cooperación alemana realizan un más efectivo aporte para superar los problemas arriba mencionados?
- ¿Existen ejemplos del accionar de la cooperación alemana en el sentido arriba descrito que puedan ser subrayados en el diálogo?
Los protagonistas de la cooperación alemana deberían revisar y eventualmente ajustar sus actividades en los respectivos países sobre la base de esos diálogos.
7. En lo que respecta al empleo de instrumentos de cooperación eficaces, deberían pasar a primer plano las siguientes medidas:
- Iniciativas para abrir un vasto diálogo con protagonistas de todos los niveles en los países afectados, incluida la sociedad civil, particularmente las fundaciones políticas y las Iglesias.
- Puesta en práctica del programa para reducir a la mitad la pobreza, a efectos de quitarle a largo plazo argumentos al terrorismo. No obstante ello, debe subrayarse que éste no se halla en relación monocausal con la pobreza, sino que sus causas son de naturaleza muy compleja. Una de las más importantes es el carácter extremista del integrismo islámico, cuyo caldo de cultivo no son sólo los problemas sociales, sino también - en tiempos de la globalización - el temor al desarraigo cultural y religioso.
- Redoblar las medidas para la prevención de crisis y conflictos.
- Fomentar el buen gobierno (efectividad de las estructuras estatales) y defensa de los derechos humanos.
- Apoyo a los países para que puedan participar en la conformación del proceso de globalización, de tal forma que éste arroje resultados más equilibrados.
- Control de los mercados financieros internacionales, para seguirle la huella a las transacciones financieras de grupos terroristas.
- Mayor flexibilidad y aumento de la capacidad de reacción del instrumental presupuestario y de cooperación.
Finalmente debe subrayarse que no se deben depositar demasiadas esperanzas en las posibilidades de la cooperación para el desarrollo para reducir considerablemente o eliminar a corto plazo las causas del terrorismo. No es casualidad que en los últimos tiempos se cite a menudo el dicho afgano: «cuanto más húmedo el trigo, más lentamente muelen los molinos».
1) World Bank: Impact of Recent Events on Low and Middle-Income Countries. Response of the World Bank Group. Washington, 25 de octubre de 2001.
El Dr. Hans-Helmut Taake es Director General del Deutsches Institut für Entwicklungspolitik DIE (Instituto Alemán de Desarrollo). Buzón electrónico c/o:
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